“Si triunfo seré un traidor para Alemania. Si fallo, seré un traidor para mi conciencia”, Claus Von Stauffenberg.

Julio de 1944, el Coronel Claus Von Stauffenberg lleva acabo el plan de asesinar a Adolfo Hitler y deponer así el gobierno nazi.
Antecedentes
Muchos oficiales de alto rango de la armada nazi estaban consternados por los crímenes cometidos contra civiles y tropas enemigas. Las bajas en las fuerzas alemanas era enormes y creían que esto se debía a las insistencias de Hitler en perseguir desastrosas estrategias ofensivas.
Un creciente número de oficiales de la armada decidió que la única manera de salvar Alemania, era eliminar a Hitler y a sus seguidores y dar un golpe de estado. Después aspiraban a negociar un cese al fuego con los Aliados, que para Julio de 1944 estaban progresando a través de Francia; también tenían cierta esperanza de detener el avance de Stalin en el Frente Este.
Stauffenberg era el único conspirador que tenía acceso regular al Führer.
Stauffenberg tenía que asistir a un encuentro con Hitler en la base militar alemana del Este, la Guarida del Lobo, en Rastenburg, Prusia del Este (ahora Ketzryn, Polonia) el 20 de julio de 1944. Stauffenberg llegaría en la mañana con tiempo suficiente para cargar dos bombas antes de la reunión a las 13:30. Pediría sentarse al lado del Führer, debido a que por sus heridas había quedado con el oído dañado. De esta manera podía asegurarse de que la bomba estuviera tan cerca como fuera posible del objetivo. Stauffenberg sería llamado del cuarto por su ayudante, Teniente Werner von Haeften, dejando las bombas atrás.
Inmediatamente después de la explosión, Stauffenberg y von Haeften volarían a Berlín. El General Erich Fellgiebel enviaría una señal a la base de las Fuerzas Armadas en Berlín confirmando la muerte de Hitler antes de cortar todas las comunicaciones de la Guarida del Lobo.Tan pronto como recibieran este mensaje, el General Friedrich Olbricht y el General Erich Fromm iniciarían el golpe de estado. Cuando Stauffenberg llegara a Berlín tomaría el control de la armada con el Mariscal de Campo Erwin von Witzelben y el General Ludwig Beck sería instalado como cabeza provisional de gobierno. Antes de la llegada de Stauffenberg, Olbricht ya debía haber logrado el control de las estaciones de radio y enviado telegramas a todos los distritos de la armada, informándoles de la toma de poder.
¿Qué falló?
*Hitler llegó antes de la hora prevista
* Un asistente interrumpe a Stauffenberg antes de que este pudiera armar la bomba.
El encuentro debía haberse realizado en el bunker, pero debido a trabajos de reparación, es trasladado a una cabaña a último momento. La energía de la bomba ahora se escapará a través de las paredes de la cabaña; de haber sido en el bunker la energía se habría contenido, incinerando todo en su interior.
A las 12:35 Stauffenberg entra en la reunión, en la que Hitler se encuentra en el centro, al lado de la gran mesa con el mapa, rodeado de 20 oficiales. Entre estos están el Teniente General Adolf Heusinger (Jefe del Departamento de Operaciones), el General Gunther Korten (Jefe del Equipo Aéreo) y el Coronel Heinz Brandt. Brandt simpatiza con la conspiración, pero no tiene idea del plan de asesinato.
Stauffenberg es ubicado cerca de Hitler mientras da su maletín al ayudante de Keitel, quien lo ubica en el piso debajo de la mesa, a unos pocos metros del Führer. Stauffenberg está consciente de que la bomba puede estallar en cualquier momento y él es el siguiente que tiene que reportar a Hitler. A menos de que alguien lo requiera fuera del cuarto en los próximo minutos, no escapará a la explosión.
A las 12:40 Haeften llama a Stauffenberg fuera del cuarto, diciendo que es requerido urgentemente por teléfono. En la cabaña, Brandt se acerca a Hitler pero encuentra en su camino el maletín de Stauffenberg. Lo coloca al otro lado de la pesada pata de la mesa, lo que protegerá a Hitler del impacto de la explosión.
Momentos antes de que la bomba explote, la atención de Hitler es atraída por algo en el centro del mapa y se inclina sobre la parte superior de la pesada mesa de roble. Esto también lo protegerá de la explosión. Las últimas palabras registradas por el taquígrafo antes de la explosión a las 12:42 pertenecen a Heusinger, con respecto a la posición en el frente este. Es registrado mientras dice:”Mi Führer, si no retiramos nuestras tropas ahora, sufriremos una catástrofe”.
Stauffenberg fue delatado y murió fusilado, sus últimas palabras fueron “Larga vida a la santa Alemania”
Sin duda alguna muchas vidas inocentes se hubieran salvado, la guerra fría hubiera sido diferente, si se hubiera declarado el cese al fuego, Alemania hubiera sido capaz de detener el avance por el este del Ejército Rojo de Stalin.
Muchos expertos creen que si Hitler hubiera sido asesinado, se hubiera convertido en un mártir y sus sucesores habrían usado su memoria para exhortar a la población alemana a luchar hasta el amargo final. Su muerte podría haber sido usada como excusa para la derrota alemana y la victoria Aliada no habría sido total.
” Si triunfo seré un traidor para Alemania. Si fallo, seré un traidor para mi propia conciencia”.
Esto es lo que Claus Von Stauffenberg dijo a su esposa el día antes de intentar el asesinato de Adolfo Hitler. Tanto él como sus compañeros de conspiración creían que al matar a Hitler y deponer el gobierno, acabarían con los crímenes inmorales y la injusticia de la que habían sido testigos. También creían que sin Hitler, Alemania hubiera podido evitar una derrota posterior negociando un cese al fuego con los Aliados. ¿Estaban ellos en lo cierto?

Hitler parado en el medio de la gran mesa con el mapa